El pasado 22 de enero hicimos una visita al Acuario de Zaragoza. Empezó con una explicación de cómo trabajan. Los nuevos ejemplares nunca se extraen del medio natural, son de criadero o intercambio con otros acuarios. Hay mucho personal trabajando y el mantenimiento de los tanques es meticuloso, tanto la temperatura como la limpieza debe ser muy precisas para que los animales se mantengan bien.
Terminamos
comiendo en el restaurante, con unas vistas estupendas y una comida muy bien
elaborada.
Disfrutamos de un día
estupendo
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